domingo, 5 de junio de 2011

El Laberinto invertido

 

Sabemos llegar a la salida, lo hacemos todos los dias.
Sabemos exactamente donde girar, donde parar, cuantos pasos hacer.
Lo dificil es perderse, encontrar nuevos caminos que nos lleven a aquello que deseamos.
Esta ciudad que la costrumbre ha lamido hasta quitarle todas las aristas, de repente se nos descubre misteriosa.
Respiramos aliviados por perdernos.
Aunque el minotauro nos intimide mas nos inquieta su ausencia.
No podemos descubrirnos sin perdenos.
 

1 comentario:

  1. Combatir al minotauro que tenemos dentro primero -eso creo yo-.

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